Antes de noche llegué de Barquisimeto, fue buen viaje pero no logre el objetivo deseado, cuando llego a mi casa, Narnia, abro la puerta y miro la mesa, mi laptop ahí, veo el fregador, platos sucios, veo la cocina, desordenada, luego me dirijo hacia mi cuarto, y todo un desastre, la ropa en la cama sin doblar, la sabanas sin tender, todo patas arriba y voy al baño y pienso: Sólo falta yo en la bañera que no tengo, muerta pss... y me reí como nunca, muy extrañada, me hacía la pregunta: ¿Qué pasó aqui?, ¿De verdad deje todo tan desordenado?, ¡Ay mi Dios!, así de grave estaba, sólo me reía y me dispuse a ordenar todo, (para lo que me conocen, soy muy ordenada, no dejo nada sucio en el lavaplatos, la cocina después de cocinar la dejo limpia y arreglada, la laptop tiene su lugar, y la ropa esta doblada o en ganchos, aunque a veces esta puesta una encima de la otra pero todo en el mismo lugar y antes de irme siempre hago mi cama), Por eso regresar y ver eso me hizo mucho ruido, logre acostarme pero sin dormir, estaba agotada del viaje pero ayer, (28 de septiembre del 2017), tuve un día muy diferente, la noche anterior sufrí de un insomnio inquieto, pero logre calmarla con mi lectura, estoy enamorada de este libro Tokio Blues de Haruki Murakami, lo descubrí recientemente y este es el segundo libro de él que me leo, pero logre comprar dos más... Una parte de mi si alguna vez me atrevo a escribir, de corazón me gustaría que fuera tan urbano como él. Leerlo me ha inspirado a estar aquí tecleando y soltar toda esta llamas de letras que intenta tener un sentido coherente tanto para mi como para ti que me lees.
Volviendo al tema principal, me levanto de manera automática de 5:00 am. y 5:30 am. por mi trabajo en la radio y a veces logro coincidir el sueño y en otros casos no, pero esta vez logre dormir un poco mas, ya que no había dormido nada, miro la hora y dije se me hizo tarde, por supuesto en Narnia, así llamo mi casita, (El Hatillo, Vzla.), Hice un esfuerzo logre levantarme, directo a la cocina, me preparo el café, y espero que estés listo y me doy un baño con una agua súper helada, no tan helada como la de ciudad de Merida, (pero esa es otra historia.), arreglo mi bolso y me visto y por fin de dar muchas vueltas como ritual antes de salir y verificar que no dejo nada, aunque siempre deje algo, pude salir.
Mi moto sigue parada, es algo que extraño demasiado, manejar moto, -otro cuento para después-, y camino hasta llegar mi parada, veo la hora y ya es muy tarde, no es el típico tarde pero puntual, sabes, que vas tarde pero llegas justo a la hora indicada, ni un minuto mas, ni un minuto menos, pero esta vez si iba tarde, a lo lejos veo una moto y le saco la mano y una mirada detente plis, así fue, ¡Gracias a Dios!, me monte y llegue a mi destino, tuve mi reunión y luego fui a hacer mi entrega, y de conversar no menos de 10 minutos, me despedí para que pudiera trabajar, como saben estoy desempleada, (sin repetirlo mucho plis), llego a la esquina y un heladero me dice: Aceptamos Transferencia, Euros, Dolares, y la sonrisa del señor... yo me volteo y lo miro a él y luego al cielo y digo: Viste Chucho (Dios), tengo cara de Euros y Dolares, escucha por favor... En ese instante tanto como el señor y yo nos reímos demasiado. Me quede conversando un poco mas, con una sonrisa y me dijo: Regresa a visitarme, estoy aquí sino allá, el otro lado de la calle. Y por supuesto yo le dije: Seguro. Y me despedí del señor.
Caminado pensaba donde podía leer mi libro, tenía que ir a editar algunas fotos, pero tampoco quería regresar a casa, y pensé en irme a la Estancia. (Una especie de Parque, con museo y lugares comunes para diferentes tipo de actividades).
Cuando entro a la Estancia no suelo irme tan lejos, pero como iba a leer, busque un lugar de cierta forma apartado para estar ahí con mi maravilloso libro, me sentía como la niña de 8 años, mis ojos brillaban, cuido demasiado los libros, lo tengo en su bolsita para que no se ensucien, trato que las páginas conserven tal como vino, no doblo las páginas y mucho menos los subrayo o escribo sobre ellos, mi padre le disgustaba mucho que los libros estuvieran marcados, en cambio mi mamá hacia lo contrario, ella si lo resaltaba, lo hacia sentir de su pertenencia, recuerdo una vez que marque un libro de mi papá, que su regaño fue tal manera que jamás volví hacerlo, ni en la actualidad, soy tan delicada con los libros que trato de conservarlos tal cual como están, pero si no me puedo resistir a su olor, cuando abro el libro lo huelo, o cuando paso la página su olor inunda mi nariz que me saca una sonrisa. Adoro tanto los libros que ver uno dañado o descuidado, trato de arreglarlo, y darle vida, ver como los botan me causa un dolor terrible... Como siempre me desvío del tema, llegue a mi lugar y me dispuse a leer, retomar mi lectura, ver donde me quede, repetir la página para recordar que sucedía, y luego mientras leía me perdí y me sumergí dentro de la lectura, comencé vivir las escenas en mi cabeza, los personaje, la narrativa, estaba fuera de Caracas y estaba en Tokio con mi libro.
Me acorde de quitarme los zapatos y ocultarme un poco del sol para poder leer mejor, me acosté y regrese a Tokio, de verdad que la página 100 del libro me dio mucha risa, me sentía feliz, relajada, tranquila, no lo negare, estaba en ese lugar conmigo misma, un momento para mi, deseado. (Se que tengo deberes pero en este instante lo siento tan mío que a veces siento que son mis merecidas vacaciones por trabajar tantos años y quedarme sin nada, tal vez nadie me entienda en este momento, pensaran que no soy responsable, que debería estar buscando de como salir de mi situación, creo que otros estarían realmente desesperados, pero yo me lo estoy tomando con calma, mas no a la ligera, estuve todo el año 2016 y lo que va en el 2017 concretando alianzas, reuniones, y se que todo saldrá bien, tengo una fe inmensa en eso, pero debo aprender a esperar que todo eso que sembré se concrete, porque el tema país hace que todo se retrase, soy profesional, la verdad me siento como tal, empresaria, y una de las mejores fotógrafas de mi generación como desde este país, Caracas siempre me enseña algo y esta vez no apresurare el paso, dejare que todo llegue cuando deba llegar, no esta en mis manos y eso lo entendí, no forzare nada, solo le doy su espacio pero mientras tanto yo, sigo en lo mio, es algo que también necesito para continuar hacia el éxito, porque mis nuevas metas son enormes y debo prepararme bien.).
En ese instante tan perdida de mi lectura, se me acerca un joven, y me dice: Tienes hermosos pies, ¿Puedo tocarlo?, es que yo trabajo con la energía y confieso que tengo un fetiche con los pies femeninos, y se sentó junto a mis pies. No me culpen, yo estaba en Tokio y sin percatarme mucho le dije: Si.
La verdad yo solo quería leer, pero empezó a hablar y no me quedo mas de otra que escucharlo, algunas de las cosas tenía sentido, otras no la entendía muy bien, pero no me hizo masajes, solo los acariciaba con una devoción que me sorprendió, y cerraba los ojos y trataba de conectarse con mi energía pero creo que fué al contrario yo me conecte con la de él.
El me empezó hacer preguntas, y yo le respondía.
El: ¿Haces ejercicios?
Yo: -No- pero debería.
El: ¿Fumas?
Yo: -No- soy fumadora pasiva que es peor, pero no me gusta que me fumen delante de mi.
El: ¿Entiendes de lo que te hablo, las energías?
Yo: -Sí- conozco el tema, a veces suelo ver el aura de las personas, pero no de todas.
El: Tu salud esta muy bien.
Yo: -Gracias- así me han dicho.
El: ¿Te gusta subir el Ávila?
Yo: -Soy muy morsa- pero si la subo, dos horas después, pero no lo hago con frecuencia.
El: ¿Vienes seguido para acá?
Yo: -En ocasiones especiales, como hoy, solía venir la verdad, pero últimamente no mucho.
El: Yo si suelo venir, camino y me acerco las mujeres, muchas no entienden lo que hago, pero otras como tú si me aceptan, una vez le hice masajes a una y llego su pareja, esta es mi hora de almuerzo y suelo venir aquí.
Yo: -que bien-
De pronto empecé a sentirme extraña y le dije:
Sabes, te estás robando mi energía.
El reacciono inmediato eso no es así, yo no robo energía. y me pregunto:
El: ¿Te sientes mareada?
Yo: -No-
El: ¿Te duele la cabeza?
Yo: -No-
El: ¿Te sientes débil, con dolor de estomago?
Yo: -No-
El: Viste no te estoy robando tu energía.
Yo: -ok-
Obviamente si, pero no le quise decir nada, de repente empecé a sentir como su energía sexual dirigida hacia mi, y en ese momento me levante, y me senté con mis piernas cruzadas y lo mire a los ojos, me le puse de frente, y le comencé hablar sobre la energía y que entendía yo sobre eso, le explique algunas cosas que había descubierto recientemente, lo que había leído últimamente, la verdad lo que se de energía me lo enseño mi entrañable amiga Heily Saranyio que ahora vive en Canarias, y que por fin entiendo lo que una vez trato de meterme en la cabeza o enseñarme como dice ella.
No me mal interpreten, se me hace fácil hablar con extraños, no lo vuelves a ver, recuerden que viví en la calle, y aprendí a escuchar, imaginarme sus cuentos, conversar con los indigentes era algo natural porque yo era una, que logro superarse, que confieso que al contrario con los cercanos he sido muy cerrada, me cuesta expresarme, decir lo que siento, pero poco a poco estoy cambiando eso, intento comunicarme de la mejor manera, estoy en proceso de ser mejor persona, no ser tan ermitaña, tengo muchos años conviviendo conmigo misma y no esta mal, solo que decidí cambiar en todos los sentidos, es parte del aprendizaje.
Regresando con el relato, Juan o Jose, ya no recuerdo su nombre, (¿Por qué soy tan mala para aprenderme los nombres?), Digamos que Juan me miro des-concentrado y con muchas interrogantes y me empezó hablar de su actual relación, de su trabajo, de sus convenientes, de su vida, y a todas sus preguntas se la respondí, de pronto yo me sentía como su terapeuta de consulta gratis en la Estancia.
Y me preguntó antes de levantarse:
El: ¿Qué hora es?
Yo: -1:25pm-
El: Me tengo que ir al trabajo, anota mi número. ¿Si quieres?.
Yo: -No hace falta- yo siempre vengo.
El: Quiero volver a conversar contigo, ¿Vuelves mañana?
Yo: -puede ser-
El: Gracias, un placer mi nombre es Juan.
Yo: -El mio es Cathy, un gusto Juan-
Y así lo vi irse, puse nuevamente mis pies sobre la tierra, y cerré mis ojos, respire profundamente, y luego sonreí, recordándome ¿Por qué nunca estudié Psicología?, bueno si se, padre sobre protector, siempre he pensado que hubiese sido una excelente psicólogo. Hasta mi amiga Giniveth que era Psicóloga me lo decía, estudia para yo verme contigo. (Digo era, porque el hampa se la llevo de mi lado, pero prometo escribir sobre ella, se lo merece de cierto modo, era mi mejor amiga.).
Suena el celular, y atendí mi llamada, y tenía que irme, me puse mis medias, converse y recogí todo y salí de la Estancia y me monte en un bus, todavía me sentía feliz, pero quería seguir leyendo.
Llegue al lugar de encuentro y la verdad no me apeteció trabajar, y le dije vamos a comer y luego regresamos a ver si hacemos algo... Entramos al cine y vimos la película Madre. Sólo les diré que no es una película comercial, y no va ser el agrado del público convencional, es una película muy profunda y bien realizada, y con un trasfondo increíble, y cuesta entender en primera instancia. Sólo me hizo ruido pero en mi opinión personal fue la manera del seguimiento de las escenas, pero del resto de la película me encantó. Vayan a verla, no lean las criticas, te quitaran la curiosidad de verla, que confieso que no quería porque es de Terror, y no me gustan esas películas, pero no hay terror como tal.
Después del cine, logre llegar a casa, como no había dormido bien la noche anterior, sentía un profundo sueño y me quede dormida antes de las 9:00 pm. Sonó el celular y era mi amiga (Anahi la conozco desde hace 10 años, es mi hermana, esa camaradería que siempre te metes en lío y no sabes como salir pero sales ileso de la travesura, (como la escena de Harry Poter donde la profesora Mccgonagall le dice: ¿Por qué están cuando hay problemas?, algo así), así es mi amistad con ella, ella es muy buena amiga, muy inteligente y espiritual, rara vez que alguien no le cae, es dulce y las personas que la conocen la adoran, es mi mano derecha y es la que hace la parte audiovisual, muy culta, sabe de todo.), para avisarme que llegó bien, pero me despertó y le dije: Negra te hablo mañana ya que tengo demasiado sueño. Y me respondió: Esta bien catirita, hablamos mañana.
Lo cierto es que a pesar de lo extraño que fue ese día, me pareció que fue un buen día, porque todavía siento felicidad en mi interior y esa es buena señal.
No quiero extenderme más.
Gracias por leerme, hasta otra ocasión.
@cathyhaack
Volviendo al tema principal, me levanto de manera automática de 5:00 am. y 5:30 am. por mi trabajo en la radio y a veces logro coincidir el sueño y en otros casos no, pero esta vez logre dormir un poco mas, ya que no había dormido nada, miro la hora y dije se me hizo tarde, por supuesto en Narnia, así llamo mi casita, (El Hatillo, Vzla.), Hice un esfuerzo logre levantarme, directo a la cocina, me preparo el café, y espero que estés listo y me doy un baño con una agua súper helada, no tan helada como la de ciudad de Merida, (pero esa es otra historia.), arreglo mi bolso y me visto y por fin de dar muchas vueltas como ritual antes de salir y verificar que no dejo nada, aunque siempre deje algo, pude salir.
Mi moto sigue parada, es algo que extraño demasiado, manejar moto, -otro cuento para después-, y camino hasta llegar mi parada, veo la hora y ya es muy tarde, no es el típico tarde pero puntual, sabes, que vas tarde pero llegas justo a la hora indicada, ni un minuto mas, ni un minuto menos, pero esta vez si iba tarde, a lo lejos veo una moto y le saco la mano y una mirada detente plis, así fue, ¡Gracias a Dios!, me monte y llegue a mi destino, tuve mi reunión y luego fui a hacer mi entrega, y de conversar no menos de 10 minutos, me despedí para que pudiera trabajar, como saben estoy desempleada, (sin repetirlo mucho plis), llego a la esquina y un heladero me dice: Aceptamos Transferencia, Euros, Dolares, y la sonrisa del señor... yo me volteo y lo miro a él y luego al cielo y digo: Viste Chucho (Dios), tengo cara de Euros y Dolares, escucha por favor... En ese instante tanto como el señor y yo nos reímos demasiado. Me quede conversando un poco mas, con una sonrisa y me dijo: Regresa a visitarme, estoy aquí sino allá, el otro lado de la calle. Y por supuesto yo le dije: Seguro. Y me despedí del señor.
Caminado pensaba donde podía leer mi libro, tenía que ir a editar algunas fotos, pero tampoco quería regresar a casa, y pensé en irme a la Estancia. (Una especie de Parque, con museo y lugares comunes para diferentes tipo de actividades).
Cuando entro a la Estancia no suelo irme tan lejos, pero como iba a leer, busque un lugar de cierta forma apartado para estar ahí con mi maravilloso libro, me sentía como la niña de 8 años, mis ojos brillaban, cuido demasiado los libros, lo tengo en su bolsita para que no se ensucien, trato que las páginas conserven tal como vino, no doblo las páginas y mucho menos los subrayo o escribo sobre ellos, mi padre le disgustaba mucho que los libros estuvieran marcados, en cambio mi mamá hacia lo contrario, ella si lo resaltaba, lo hacia sentir de su pertenencia, recuerdo una vez que marque un libro de mi papá, que su regaño fue tal manera que jamás volví hacerlo, ni en la actualidad, soy tan delicada con los libros que trato de conservarlos tal cual como están, pero si no me puedo resistir a su olor, cuando abro el libro lo huelo, o cuando paso la página su olor inunda mi nariz que me saca una sonrisa. Adoro tanto los libros que ver uno dañado o descuidado, trato de arreglarlo, y darle vida, ver como los botan me causa un dolor terrible... Como siempre me desvío del tema, llegue a mi lugar y me dispuse a leer, retomar mi lectura, ver donde me quede, repetir la página para recordar que sucedía, y luego mientras leía me perdí y me sumergí dentro de la lectura, comencé vivir las escenas en mi cabeza, los personaje, la narrativa, estaba fuera de Caracas y estaba en Tokio con mi libro.
Me acorde de quitarme los zapatos y ocultarme un poco del sol para poder leer mejor, me acosté y regrese a Tokio, de verdad que la página 100 del libro me dio mucha risa, me sentía feliz, relajada, tranquila, no lo negare, estaba en ese lugar conmigo misma, un momento para mi, deseado. (Se que tengo deberes pero en este instante lo siento tan mío que a veces siento que son mis merecidas vacaciones por trabajar tantos años y quedarme sin nada, tal vez nadie me entienda en este momento, pensaran que no soy responsable, que debería estar buscando de como salir de mi situación, creo que otros estarían realmente desesperados, pero yo me lo estoy tomando con calma, mas no a la ligera, estuve todo el año 2016 y lo que va en el 2017 concretando alianzas, reuniones, y se que todo saldrá bien, tengo una fe inmensa en eso, pero debo aprender a esperar que todo eso que sembré se concrete, porque el tema país hace que todo se retrase, soy profesional, la verdad me siento como tal, empresaria, y una de las mejores fotógrafas de mi generación como desde este país, Caracas siempre me enseña algo y esta vez no apresurare el paso, dejare que todo llegue cuando deba llegar, no esta en mis manos y eso lo entendí, no forzare nada, solo le doy su espacio pero mientras tanto yo, sigo en lo mio, es algo que también necesito para continuar hacia el éxito, porque mis nuevas metas son enormes y debo prepararme bien.).
En ese instante tan perdida de mi lectura, se me acerca un joven, y me dice: Tienes hermosos pies, ¿Puedo tocarlo?, es que yo trabajo con la energía y confieso que tengo un fetiche con los pies femeninos, y se sentó junto a mis pies. No me culpen, yo estaba en Tokio y sin percatarme mucho le dije: Si.
La verdad yo solo quería leer, pero empezó a hablar y no me quedo mas de otra que escucharlo, algunas de las cosas tenía sentido, otras no la entendía muy bien, pero no me hizo masajes, solo los acariciaba con una devoción que me sorprendió, y cerraba los ojos y trataba de conectarse con mi energía pero creo que fué al contrario yo me conecte con la de él.
El me empezó hacer preguntas, y yo le respondía.
El: ¿Haces ejercicios?
Yo: -No- pero debería.
El: ¿Fumas?
Yo: -No- soy fumadora pasiva que es peor, pero no me gusta que me fumen delante de mi.
El: ¿Entiendes de lo que te hablo, las energías?
Yo: -Sí- conozco el tema, a veces suelo ver el aura de las personas, pero no de todas.
El: Tu salud esta muy bien.
Yo: -Gracias- así me han dicho.
El: ¿Te gusta subir el Ávila?
Yo: -Soy muy morsa- pero si la subo, dos horas después, pero no lo hago con frecuencia.
El: ¿Vienes seguido para acá?
Yo: -En ocasiones especiales, como hoy, solía venir la verdad, pero últimamente no mucho.
El: Yo si suelo venir, camino y me acerco las mujeres, muchas no entienden lo que hago, pero otras como tú si me aceptan, una vez le hice masajes a una y llego su pareja, esta es mi hora de almuerzo y suelo venir aquí.
Yo: -que bien-
De pronto empecé a sentirme extraña y le dije:
Sabes, te estás robando mi energía.
El reacciono inmediato eso no es así, yo no robo energía. y me pregunto:
El: ¿Te sientes mareada?
Yo: -No-
El: ¿Te duele la cabeza?
Yo: -No-
El: ¿Te sientes débil, con dolor de estomago?
Yo: -No-
El: Viste no te estoy robando tu energía.
Yo: -ok-
Obviamente si, pero no le quise decir nada, de repente empecé a sentir como su energía sexual dirigida hacia mi, y en ese momento me levante, y me senté con mis piernas cruzadas y lo mire a los ojos, me le puse de frente, y le comencé hablar sobre la energía y que entendía yo sobre eso, le explique algunas cosas que había descubierto recientemente, lo que había leído últimamente, la verdad lo que se de energía me lo enseño mi entrañable amiga Heily Saranyio que ahora vive en Canarias, y que por fin entiendo lo que una vez trato de meterme en la cabeza o enseñarme como dice ella.
No me mal interpreten, se me hace fácil hablar con extraños, no lo vuelves a ver, recuerden que viví en la calle, y aprendí a escuchar, imaginarme sus cuentos, conversar con los indigentes era algo natural porque yo era una, que logro superarse, que confieso que al contrario con los cercanos he sido muy cerrada, me cuesta expresarme, decir lo que siento, pero poco a poco estoy cambiando eso, intento comunicarme de la mejor manera, estoy en proceso de ser mejor persona, no ser tan ermitaña, tengo muchos años conviviendo conmigo misma y no esta mal, solo que decidí cambiar en todos los sentidos, es parte del aprendizaje.
Regresando con el relato, Juan o Jose, ya no recuerdo su nombre, (¿Por qué soy tan mala para aprenderme los nombres?), Digamos que Juan me miro des-concentrado y con muchas interrogantes y me empezó hablar de su actual relación, de su trabajo, de sus convenientes, de su vida, y a todas sus preguntas se la respondí, de pronto yo me sentía como su terapeuta de consulta gratis en la Estancia.
Y me preguntó antes de levantarse:
El: ¿Qué hora es?
Yo: -1:25pm-
El: Me tengo que ir al trabajo, anota mi número. ¿Si quieres?.
Yo: -No hace falta- yo siempre vengo.
El: Quiero volver a conversar contigo, ¿Vuelves mañana?
Yo: -puede ser-
El: Gracias, un placer mi nombre es Juan.
Yo: -El mio es Cathy, un gusto Juan-
Y así lo vi irse, puse nuevamente mis pies sobre la tierra, y cerré mis ojos, respire profundamente, y luego sonreí, recordándome ¿Por qué nunca estudié Psicología?, bueno si se, padre sobre protector, siempre he pensado que hubiese sido una excelente psicólogo. Hasta mi amiga Giniveth que era Psicóloga me lo decía, estudia para yo verme contigo. (Digo era, porque el hampa se la llevo de mi lado, pero prometo escribir sobre ella, se lo merece de cierto modo, era mi mejor amiga.).
Suena el celular, y atendí mi llamada, y tenía que irme, me puse mis medias, converse y recogí todo y salí de la Estancia y me monte en un bus, todavía me sentía feliz, pero quería seguir leyendo.
Llegue al lugar de encuentro y la verdad no me apeteció trabajar, y le dije vamos a comer y luego regresamos a ver si hacemos algo... Entramos al cine y vimos la película Madre. Sólo les diré que no es una película comercial, y no va ser el agrado del público convencional, es una película muy profunda y bien realizada, y con un trasfondo increíble, y cuesta entender en primera instancia. Sólo me hizo ruido pero en mi opinión personal fue la manera del seguimiento de las escenas, pero del resto de la película me encantó. Vayan a verla, no lean las criticas, te quitaran la curiosidad de verla, que confieso que no quería porque es de Terror, y no me gustan esas películas, pero no hay terror como tal.
Después del cine, logre llegar a casa, como no había dormido bien la noche anterior, sentía un profundo sueño y me quede dormida antes de las 9:00 pm. Sonó el celular y era mi amiga (Anahi la conozco desde hace 10 años, es mi hermana, esa camaradería que siempre te metes en lío y no sabes como salir pero sales ileso de la travesura, (como la escena de Harry Poter donde la profesora Mccgonagall le dice: ¿Por qué están cuando hay problemas?, algo así), así es mi amistad con ella, ella es muy buena amiga, muy inteligente y espiritual, rara vez que alguien no le cae, es dulce y las personas que la conocen la adoran, es mi mano derecha y es la que hace la parte audiovisual, muy culta, sabe de todo.), para avisarme que llegó bien, pero me despertó y le dije: Negra te hablo mañana ya que tengo demasiado sueño. Y me respondió: Esta bien catirita, hablamos mañana.
Lo cierto es que a pesar de lo extraño que fue ese día, me pareció que fue un buen día, porque todavía siento felicidad en mi interior y esa es buena señal.
No quiero extenderme más.
Gracias por leerme, hasta otra ocasión.
@cathyhaack
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