Hoy tal vez escriba mucho sin sentido, sólo ha retornado la ganas de escribir, entiendo que no me he preparado para hacerlo y la mayoría de mis escritos aquí en este blog tienen errores de ortografía y tal vez de redacción, no es que deseo ser escritora, o tal vez el deseo reprimido en hacerlo pero soy fotógrafa, otra manera de contar historias.
Mi primer libro fue El Principito, no he visto la película, no se porque aun no la he visto, yo estaba muy pequeña cuando lo leí, y así después vino si no mal recuerdo Trístan e Isolda, Juan Salvador Gaviota, libros maravillosos para una niña de 8 años, donde se la pasaba debajo del escritorio de mi madre cuando escuchaba el tecleo de su maquina de escribir, cuando escribía sus poesías, (mi mamá es de la generación de escritores de los 80), y luego se presentaron los de poesía, Ana Enriqueta Terán, Elizabeth Schön, Edgar Allan Poe, Ramos Sucre, los poetas malditos, entre otros, así fue mi lectura hasta los 16 años y en esa edad pare de leer, sólo escribía, llegue a una ciudad desconocida por el divorcio de mis padres y no sabía que hacer ahí o nunca supe que hacer en esa ciudad, hasta que por casualidad llegue a una tienda de música y literalmente me salvo de mi existencia en esa ciudad, a parte de comprar también podías alquilar los CD, tuve mis primeros encuentros con Supertramp, The Cure, The Doors, Rolling Stone, entre otros, era inspiración para escribir en mi cuarto mirando la luna ya que mi cuarto nunca tuvo cortinas, y recuerdo los ventanales inmenso y el brillo de la luna me despertaba, la verdad no recuerdo que pude dormir completo y creo que a partir de ahí vino mi insomnio, en esa ciudad solo tuve 3 amigos que hoy no tengo contacto.
Cuando menos de un año me toco irme a otra ciudad, a otra habitación, esta vez a un hotel, el cuarto era azul y la ventana daba para el parque donde nunca vi jugar a ningún niño, supongo que el hábito de comer siempre en la calle vino de esa época. ya con 17 años para 18 años cursando mi último año de secundaría, donde no había ningún pronostico de pasar, donde el primer lapso tuve 5 raspada, luego en el segundo 8 y la cereza una de arrastre, tome el valor y suspire y le dije a mi papá: Pá sabes que no voy a pasar el año y que voy a raspar, no quiero repetir el año, no quiero estudiar, no soy buena, nunca lo he sido, no soy como mis hermanos, a mi me gusta es trabajar, dame permiso y me pongo a trabajar... Hubo un silencio incomodo, una mirada perdida de mi padre y luego me miro y me dijo: Cathy yo me mato trabajando para que tu y tus hermanos tengan la mejor educación, ¿Cómo me dices eso?, yo no quiero que tu trabajes, yo quiero que tu estudies... Mejor hagamos un trato, intenta pasar todas las materias y si no pasas te pongo a trabajar, pero intenta pasar, ¿Me lo prometes?. Y mi respuesta después de un suspiro: Fue si papá, lo voy a intentar. Hable con el profesor de Matemática y Física que eran mis dos peores materias, en Mat tenía que sacar 17 y en Física 19 y le pedí que me dira clases, que yo nunca entendí esas materias y me costaba un mundo, y no sabía si soy bruta pero la verdad nunca he comprendído el coseno y todas esas variaciones, pero necesitaba intentarlo, la cara de mi profesor fue un poema, la verdad sonrío y me dijo esta bien, te voy a ayudar, tenía clases con el en las mañanas y en la tarde mis clases habituales, todo el tercer lapso me la pase en el colegio.
Mi profesor de Castellano nunca le caí bien, y me tocaba mi materia de arrastre con el, claro nadie entendió como una poeta con 2 premios literarios, como una joven promesa de la literatura haya raspado Castellano de 4to año. Para asombro de muchos, si fuí yo, la verdad no me quiero justificar, pero esos libros lo leí, son profundos, no sabía de mi dislexia y algunas veces las letras se me movían, desaparecían ante mi y hasta me producía sueño, lo que yo entendía no era lo que la profesora entendía o quería en sus respuestas de los examanes, ni recuerdo a la profesora, creo que raspe por inasistencia, pero eso es otro cuento porque si no me voy a desviar. Regresando mi querido profesor de Castellano, yo no comencé las clases a la fecha, llegue dos semanas después de haber comenzando la clase. Mi primera clase fue con el y después de dar la asistencia me miro y me dijo: ¿Catherine su tarea? y le respondí con voz muy clara, no la tengo. su respuesta fue: ¿Catherine y su libro? y mi respuesta fue: no lo tengo, todavía no me lo han comprado. _Y su respuesta fue: Tienes cero uno. y yo le respondí: no hay problema. Todos en el salón hicieron el tipifico gesto de asombro y una compañera mi miró, me sonrió y luego el dijo pasemos a la lectura de la página tal, y me miro de esta manera o así la entendí yo: Literalmente con Odio, y antes que me sacara de clase, esa misma compañera se percato de dicho momento y alzo su mano y le dijo al profesor: yo le presto mi libro. Y así fue mi primer día de clase, en una ciudad nueva con gente desconocida, claro en mis adentros yo me dije: ya raspe esta materia y la de arrastre.
Llegó Julio y las pruebas de final de año, mi prueba con Matemática, lo logré, saque el 17 que necesitaba, el profesor dejo a su mejor estudiante de otra sección a que nos hiciera las pruebas y las corrijas, ella me pregunto: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 17, y ella me dijo: si no te hubieses equivocado aquí hubieras sacado 19, y me puso mi 17, No puedo describir mi emoción cuando vi ese 17 en ese examen, no lo podía creer que lo había logrado, me sorprendí, aunque la verdad no entendía las matemáticas, nunca las entenderé, de echo nunca hemos sido afines.
Ahora bien llego física, 19, la verdad ese día me moría de los nervios, no sabía si iba a pasar, era una nota que jamás saque en todo mis años de secundaría, nunca fui buena estudiante, como me costaba leer, tuve que poner mucha atención en clase y preguntar mucho porque eso era lo que me hacía pasar los examenes, faltar a clase era una tragedia griega en mi, como siempre me desvié, regresando a la prueba de física el día siguiente; el profesor me miro y me dijo suerte y yo le respondí gracias.
Cuando me toca corregir la prueba, otra vez me preguntaron: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 19, ella me miró seria y antes de resolver el último ejercicio empezó a contar y me dijo: (mi cara era como los ojos de un perrito giordano). ¿Qué hago?, te falto colocar un punto, la ecuación esta bien, en toda la prueba tuviste esos detalles por eso no sacabas completo la nota pero si te descuento esto te da 18,7 y no el 19.. por supuesto mi mirada era plis, plis, no, no, no, me descuentes, el 19 plis, y su respuesta fue: ¿Sabes qué? te pondré el 19 porque fuiste la única que tomo clase y te vi estudiando y te lo ganaste. ¡WOW! yo grite, no pude contener mi alegría y la abrace y le dije Gracias.
Si de verdad me hubiesen entregado esas dos pruebas, hoy en día la tuviera en un marco, pero no me las entregaron.
Lo que me salvó de Castellano fue que el profesor se enfermo y no pudo venir y ese mismo día me toco ambas pruebas, y la coordinadora fue quien las realizó, En mi materia de arrastre necesitaba un 16 y saque 18 y pase.
Por supuesto le dije a mi papá: Pá me gradué, no voy a repetir el año, no voy a reparación, lo logre, y su respuesta fue: Viste hija que si podías pasar, yo confiaba en ti, felicidades.
Cuando mis compañeros de clase me vieron en la graduación, en el acto, todos me dijeron: ¿Cuánto pagaste? y yo le respondía: de verdad no pague, yo estudié. Ese chalequeo me lo tuvieron todo ese momento que estuve ahí, la verdad no duro mucho el acto, yo me sentía muy feliz, y por primera vez sentí y vi que tenía un logro, mi primera meta y la cumplí, a partir de ahí supe que podía llegar lejos cuando me lo proponía, la verdad que cuando voy a cuesta abajo y siento todo en contra, solo me tengo que recordar como pase mi 5to. año de secundaria.
Después de esto no volví a leer mas hasta el 2002 que conocí tierra de nadie, que me junte con muchas personas de letras, y leí por un breve instante, todo lo que me duro ese momento. Volví al mundo de las Artes, galerías, todo un recorrido mágico con todo este mundo.
Mas allá de ir a las ferias de los libros, y comprar algunos autores, mi pequeña biblioteca por circunstancias de la vida tuvo que parar a Valencia a mi casa materna, donde se mezclo con la inmensa biblioteca de mi madre y realmente no me quede con ningún libro, luego empecé a trabajar y buscar un sueño, una dirección, hasta que la pasión llego a mi, y no fue la escritura sino la fotografía. Mis lecturas eran referente a este tema y otra vez de cierta manera pare de leer pero también pare de escribir, y en 5to. año también pare de escribir.
Luego que ha pasado tanto tiempo, la escritura, su musa baja por instantes, por momentos que he escrito aquí en mi blog, pero la lectura si retorno de manera completa, solo espero que no se vaya y me siga acompañando, como esa niña de 16 años que dejo de tener amigos, por los cambios se reservó, que las personas en su vida eran fugaces, porque no se quedo quieta en una ciudad por mucho tiempo y que viajar era el único compañero de vida que tenía.
A pesar que tengo 15 años viviendo en Caracas, este año 2017 regresó de manera simultanea la escritura como la lectura, y debo aprovechar al máximo cuando esta conmigo, me abraza, me impulsa a brotar de mi palabras, es como si dentro de mi hay una explosión de fuegos artificiales que me hace desaparecer cuando tecleo.
Cuando mis escritos van a un cuaderno es porque lo más seguro que sea para un regalo y esos nunca lo verás publicado, no hay duplicados, sólo son para esa persona y ya. Es una mala manía mía.
Amo este momento de mi vida que solo puedo ser yo, desnuda antes las palabras, y erizada cuando me sumerjo en ellas, y desaparezco cuando las dedico.
Disculpen lo largo de este relato, pero me emocione, hasta la próxima.
La música que me acompañó fue:
Amelie Soundtrack - Yann Tiersen
Arcade Fire - Song on the Beach
Arcade Fire - Photograph
Ahora si, gracias por leerme.
@cathyhaack
Mi primer libro fue El Principito, no he visto la película, no se porque aun no la he visto, yo estaba muy pequeña cuando lo leí, y así después vino si no mal recuerdo Trístan e Isolda, Juan Salvador Gaviota, libros maravillosos para una niña de 8 años, donde se la pasaba debajo del escritorio de mi madre cuando escuchaba el tecleo de su maquina de escribir, cuando escribía sus poesías, (mi mamá es de la generación de escritores de los 80), y luego se presentaron los de poesía, Ana Enriqueta Terán, Elizabeth Schön, Edgar Allan Poe, Ramos Sucre, los poetas malditos, entre otros, así fue mi lectura hasta los 16 años y en esa edad pare de leer, sólo escribía, llegue a una ciudad desconocida por el divorcio de mis padres y no sabía que hacer ahí o nunca supe que hacer en esa ciudad, hasta que por casualidad llegue a una tienda de música y literalmente me salvo de mi existencia en esa ciudad, a parte de comprar también podías alquilar los CD, tuve mis primeros encuentros con Supertramp, The Cure, The Doors, Rolling Stone, entre otros, era inspiración para escribir en mi cuarto mirando la luna ya que mi cuarto nunca tuvo cortinas, y recuerdo los ventanales inmenso y el brillo de la luna me despertaba, la verdad no recuerdo que pude dormir completo y creo que a partir de ahí vino mi insomnio, en esa ciudad solo tuve 3 amigos que hoy no tengo contacto.
Cuando menos de un año me toco irme a otra ciudad, a otra habitación, esta vez a un hotel, el cuarto era azul y la ventana daba para el parque donde nunca vi jugar a ningún niño, supongo que el hábito de comer siempre en la calle vino de esa época. ya con 17 años para 18 años cursando mi último año de secundaría, donde no había ningún pronostico de pasar, donde el primer lapso tuve 5 raspada, luego en el segundo 8 y la cereza una de arrastre, tome el valor y suspire y le dije a mi papá: Pá sabes que no voy a pasar el año y que voy a raspar, no quiero repetir el año, no quiero estudiar, no soy buena, nunca lo he sido, no soy como mis hermanos, a mi me gusta es trabajar, dame permiso y me pongo a trabajar... Hubo un silencio incomodo, una mirada perdida de mi padre y luego me miro y me dijo: Cathy yo me mato trabajando para que tu y tus hermanos tengan la mejor educación, ¿Cómo me dices eso?, yo no quiero que tu trabajes, yo quiero que tu estudies... Mejor hagamos un trato, intenta pasar todas las materias y si no pasas te pongo a trabajar, pero intenta pasar, ¿Me lo prometes?. Y mi respuesta después de un suspiro: Fue si papá, lo voy a intentar. Hable con el profesor de Matemática y Física que eran mis dos peores materias, en Mat tenía que sacar 17 y en Física 19 y le pedí que me dira clases, que yo nunca entendí esas materias y me costaba un mundo, y no sabía si soy bruta pero la verdad nunca he comprendído el coseno y todas esas variaciones, pero necesitaba intentarlo, la cara de mi profesor fue un poema, la verdad sonrío y me dijo esta bien, te voy a ayudar, tenía clases con el en las mañanas y en la tarde mis clases habituales, todo el tercer lapso me la pase en el colegio.
Mi profesor de Castellano nunca le caí bien, y me tocaba mi materia de arrastre con el, claro nadie entendió como una poeta con 2 premios literarios, como una joven promesa de la literatura haya raspado Castellano de 4to año. Para asombro de muchos, si fuí yo, la verdad no me quiero justificar, pero esos libros lo leí, son profundos, no sabía de mi dislexia y algunas veces las letras se me movían, desaparecían ante mi y hasta me producía sueño, lo que yo entendía no era lo que la profesora entendía o quería en sus respuestas de los examanes, ni recuerdo a la profesora, creo que raspe por inasistencia, pero eso es otro cuento porque si no me voy a desviar. Regresando mi querido profesor de Castellano, yo no comencé las clases a la fecha, llegue dos semanas después de haber comenzando la clase. Mi primera clase fue con el y después de dar la asistencia me miro y me dijo: ¿Catherine su tarea? y le respondí con voz muy clara, no la tengo. su respuesta fue: ¿Catherine y su libro? y mi respuesta fue: no lo tengo, todavía no me lo han comprado. _Y su respuesta fue: Tienes cero uno. y yo le respondí: no hay problema. Todos en el salón hicieron el tipifico gesto de asombro y una compañera mi miró, me sonrió y luego el dijo pasemos a la lectura de la página tal, y me miro de esta manera o así la entendí yo: Literalmente con Odio, y antes que me sacara de clase, esa misma compañera se percato de dicho momento y alzo su mano y le dijo al profesor: yo le presto mi libro. Y así fue mi primer día de clase, en una ciudad nueva con gente desconocida, claro en mis adentros yo me dije: ya raspe esta materia y la de arrastre.
Llegó Julio y las pruebas de final de año, mi prueba con Matemática, lo logré, saque el 17 que necesitaba, el profesor dejo a su mejor estudiante de otra sección a que nos hiciera las pruebas y las corrijas, ella me pregunto: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 17, y ella me dijo: si no te hubieses equivocado aquí hubieras sacado 19, y me puso mi 17, No puedo describir mi emoción cuando vi ese 17 en ese examen, no lo podía creer que lo había logrado, me sorprendí, aunque la verdad no entendía las matemáticas, nunca las entenderé, de echo nunca hemos sido afines.
Ahora bien llego física, 19, la verdad ese día me moría de los nervios, no sabía si iba a pasar, era una nota que jamás saque en todo mis años de secundaría, nunca fui buena estudiante, como me costaba leer, tuve que poner mucha atención en clase y preguntar mucho porque eso era lo que me hacía pasar los examenes, faltar a clase era una tragedia griega en mi, como siempre me desvié, regresando a la prueba de física el día siguiente; el profesor me miro y me dijo suerte y yo le respondí gracias.
Cuando me toca corregir la prueba, otra vez me preguntaron: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 19, ella me miró seria y antes de resolver el último ejercicio empezó a contar y me dijo: (mi cara era como los ojos de un perrito giordano). ¿Qué hago?, te falto colocar un punto, la ecuación esta bien, en toda la prueba tuviste esos detalles por eso no sacabas completo la nota pero si te descuento esto te da 18,7 y no el 19.. por supuesto mi mirada era plis, plis, no, no, no, me descuentes, el 19 plis, y su respuesta fue: ¿Sabes qué? te pondré el 19 porque fuiste la única que tomo clase y te vi estudiando y te lo ganaste. ¡WOW! yo grite, no pude contener mi alegría y la abrace y le dije Gracias.
Si de verdad me hubiesen entregado esas dos pruebas, hoy en día la tuviera en un marco, pero no me las entregaron.
Lo que me salvó de Castellano fue que el profesor se enfermo y no pudo venir y ese mismo día me toco ambas pruebas, y la coordinadora fue quien las realizó, En mi materia de arrastre necesitaba un 16 y saque 18 y pase.
Por supuesto le dije a mi papá: Pá me gradué, no voy a repetir el año, no voy a reparación, lo logre, y su respuesta fue: Viste hija que si podías pasar, yo confiaba en ti, felicidades.
Cuando mis compañeros de clase me vieron en la graduación, en el acto, todos me dijeron: ¿Cuánto pagaste? y yo le respondía: de verdad no pague, yo estudié. Ese chalequeo me lo tuvieron todo ese momento que estuve ahí, la verdad no duro mucho el acto, yo me sentía muy feliz, y por primera vez sentí y vi que tenía un logro, mi primera meta y la cumplí, a partir de ahí supe que podía llegar lejos cuando me lo proponía, la verdad que cuando voy a cuesta abajo y siento todo en contra, solo me tengo que recordar como pase mi 5to. año de secundaria.
Después de esto no volví a leer mas hasta el 2002 que conocí tierra de nadie, que me junte con muchas personas de letras, y leí por un breve instante, todo lo que me duro ese momento. Volví al mundo de las Artes, galerías, todo un recorrido mágico con todo este mundo.
Mas allá de ir a las ferias de los libros, y comprar algunos autores, mi pequeña biblioteca por circunstancias de la vida tuvo que parar a Valencia a mi casa materna, donde se mezclo con la inmensa biblioteca de mi madre y realmente no me quede con ningún libro, luego empecé a trabajar y buscar un sueño, una dirección, hasta que la pasión llego a mi, y no fue la escritura sino la fotografía. Mis lecturas eran referente a este tema y otra vez de cierta manera pare de leer pero también pare de escribir, y en 5to. año también pare de escribir.
Luego que ha pasado tanto tiempo, la escritura, su musa baja por instantes, por momentos que he escrito aquí en mi blog, pero la lectura si retorno de manera completa, solo espero que no se vaya y me siga acompañando, como esa niña de 16 años que dejo de tener amigos, por los cambios se reservó, que las personas en su vida eran fugaces, porque no se quedo quieta en una ciudad por mucho tiempo y que viajar era el único compañero de vida que tenía.
A pesar que tengo 15 años viviendo en Caracas, este año 2017 regresó de manera simultanea la escritura como la lectura, y debo aprovechar al máximo cuando esta conmigo, me abraza, me impulsa a brotar de mi palabras, es como si dentro de mi hay una explosión de fuegos artificiales que me hace desaparecer cuando tecleo.
Cuando mis escritos van a un cuaderno es porque lo más seguro que sea para un regalo y esos nunca lo verás publicado, no hay duplicados, sólo son para esa persona y ya. Es una mala manía mía.
Amo este momento de mi vida que solo puedo ser yo, desnuda antes las palabras, y erizada cuando me sumerjo en ellas, y desaparezco cuando las dedico.
Disculpen lo largo de este relato, pero me emocione, hasta la próxima.
La música que me acompañó fue:
Amelie Soundtrack - Yann Tiersen
Arcade Fire - Song on the Beach
Arcade Fire - Photograph
Ahora si, gracias por leerme.
@cathyhaack
No hay comentarios:
Publicar un comentario