Empiezo esta nota porque me recuerdo que debo escribir,
aunque todavía intento escribir y desahogarme pero no lo hago todo el tiempo, y
hoy haciendo arroz me recordé de mi ex y la primera vez que le hice arroz, se
que le gustó y me comentó: En mi casa
jamás harían el arroz de esa manera. Por lo menos se que le enseñe hacer
una segunda forma de hacer el arroz.
No puedo negar que estoy pasando mas tiempo en mi casa,
ahora me cocino, para los que me conocen, saben que tengo toda una vida
comiendo en la calle, creo conocer cada rincón de la ciudad y me he arriesgado
a comer en sitios que mi mente me ha dicho no lo hagas y la verdad no he debido
hacerlo en ocasiones.
Tengo casi un mes desde que decidí volver y por supuesto ya
al menos estoy aprendiendo a respirar dentro de mi casa, a convivir conmigo
misma, la verdad no es fácil, tomarse un tiempo para mi, a pesar de tus deberes,
es complicado, no puedes tener tiempo completo pero por lo menos intento en
dedicarme mucho tiempo mas que laborar, por el proceso de cambio y aprender a
volver estar conmigo, supongo que es necesario, mi mente y cuerpo me lo piden.
Ahora estoy en calma, y me siento mas tranquila.
Creo que la última vez que me tome realmente unas vacaciones
fue en el 2012, si mi memoria no me falla, me la pasaba en Margarita, esa época
casi me mudo para allá, pero aquí en Caracas, en junio me empezó a salir el
trabajo.
Aunque no lo crean soy muy maniática para comer, ya que
estudie cocina y la ejercí y aprendí todas las cosas que hay dentro de una
cocina, pero la verdad entre sin saber a cocinar y en la escuela aprendí hasta
hacer un arroz, bueno creo que vi muchas maneras de hacer arroz, hasta que
adapte una para mi, y es la que siempre hago, y le confieso que la aprendí con
unos cocineros que preparaban la comida de los empleados del Caracas Country
Club, y en mi época de pasantías, la verdad cuando me tocaba preparar la comida
para ellos, me felicitaban, decían que mi comida era muy sabrosa, y que ojala
pudiera cocinarle mas seguido. Realmente no es fácil cocinar para muchas
personas, las proporciones son muchos mas grandes pero encontrarle la sazón es
lo más complicado, la primera vez que me toco, me impresionó la manera de cómo hacían
el arroz, nada que ver como te lo enseñaron, la verdad el arroz se encargaba
una persona especifica que me enseño hacerlo pero jamás me tocó hacerlo, pero
si me tocaba el complemento y ahí es que podía mostrar la magia.
La otra felicitación que recibí cuando estuve en el CCC, fue
de la cocina del hoyo 19, es un bufet, esa vez el chef pidió permiso y me
pidieron que le suplantara ya que el menú de ese día era pabellón criollo,
(Risa), me dijeron: eso es fácil, lo sabes hacer.
Mi cara era un poema total, la verdad no sabía, sólo sabía
lo que veía en la cocina de mi mamá cuando uno era pequeño y entraba a mirar,
la verdad que confieso que la tuve que llamar a mi mamá, porque las caraotas de
mi mamá siempre han sido muy sabrosa.
Ese día llegue mas temprano, y las puse a cocinar como mi
mamá me había indicado todo el día anterior, la verdad, estaba muy nerviosa,
hasta que por fin estaban listas y me tocó colocarlas en las bandejas para que
el mesonero la llevara y la sirvieran a los comensales.
Para mi sorpresa todo el mundo, literalmente todo el mundo
tuvo que ver con las caraotas, recibí muchas felicitaciones de los comensales,
y se regó la voz, tanto que todo el mundo tenía su envase y se llevaron, la
verdad yo no lo podía creer, ese día estuve con una sonrisa que nadie me la
quito, yo ni siquiera pude degustarla
porque no me dejaron, eso fue suficiente para cubrirle un par de veces
mas al Chef.
Fue muy linda experiencia en el CCC, las dos veces que
estuve ahí, una por supuesto fue mas grata que la otra, pero no negare que en
todos los lugares que estuve siempre aprendí algo en cada cocina, tampoco es
que tuve tanta trayectoria pero por lo menos se que tengo un talento oculto en
la cocina, en algún momento lo sacare a relucir como se debe.
Entre a estudiar cocina porque quería aprender hacer pasta y
risotto, aprendí ambas, antes de entrar en el CCC, estuve en otro lugar donde
solo me dedique a realizar pasta artesanales, confieso que era un trabajo que
me relaja y lo hacia con mucha dedicación pero el lugar cerro, era ver la
cocina de mis sueños, el dueño se trajo un chef de Francia solo para que
hiciera los croissant, ver todas maquinas de última generación, sencillamente
era WOW, en aquel entonces como gano el difunto el sr decidió cerrar e irse,
pero me quedo esa bella experiencia y siempre me dije a misma que si algún día
tuviera una panadería-restaurant de verdad iba ser como la de el, en ese
momento me inspiro en cocinar y seguir aprendiendo, pero no todas las
experiencias en la cocina fue tan maravillosa como esa, la verdad mi decisión
de irme de la cocina fue por varios factores, y no era que no tuviera el
guaramo para estar dentro, sino que mi otra pasión se me despertó dentro del
fogón, la verdad que lidiar entre tantos hombres no era lo mío, en ocasiones te
bajaban el autoestima, prefieren el que empieza lavando platos antes que a ti,
como si fuera tu culpa que pudiste estudiarla, la verdad respeto mucho y admiro
las personas que empiezan de abajo, yo empecé de abajo también, pero deberían
tener cierto tacto porque a pesar que la persona lo estudia, eso no quiere
decir que esta económicamente bien, y en eso me he dado cuenta a largo de mi
experiencia en el trabajo.
La verdad es que la cocina fue y es una etapa que algún
momento volveré a retomar, solo la deje en pausa, buscando lo que realmente me
llama la atención, si me gusta cocinar, pero para comensales, la verdad para
mi, es cuando tengo antojo, poco a poco intento no perderme de la rama, intento
ver y buscar nuevas tendencias, y he logrado llevar mi lente hacia la cocina,
no me despego aunque no estoy involucrada del todo y ser fotógrafa gastronómica
ha sido un gran paso.
Ahora si mi arroz esta listo y cenare. Hasta la próxima.
Gracias
@cathyhaack
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