sábado, 23 de septiembre de 2017

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Hoy tal vez escriba mucho sin sentido, sólo ha retornado la ganas de escribir, entiendo que no me he preparado para hacerlo y la mayoría de mis escritos aquí en este blog tienen errores de ortografía y tal vez de redacción, no es que deseo ser escritora, o tal vez el deseo reprimido en hacerlo pero soy fotógrafa, otra manera de contar historias.

Mi primer libro fue El Principito, no he visto la película, no se porque aun no la he visto, yo estaba muy pequeña cuando lo leí, y así después vino si no mal recuerdo Trístan e Isolda, Juan Salvador Gaviota, libros maravillosos para una niña de 8 años, donde se la pasaba debajo del escritorio de mi madre cuando escuchaba el tecleo de su maquina de escribir, cuando escribía sus poesías, (mi mamá es de la generación de escritores de los 80), y luego se presentaron los de poesía, Ana Enriqueta Terán, Elizabeth Schön, Edgar Allan Poe, Ramos Sucre, los poetas malditos, entre otros, así fue mi lectura hasta los 16 años y en esa edad pare de leer, sólo escribía, llegue a una ciudad desconocida por el divorcio de mis padres y no sabía que hacer ahí o nunca supe que hacer en esa ciudad, hasta que por casualidad llegue a una tienda de música y literalmente me salvo de mi existencia en esa ciudad, a parte de comprar también podías alquilar los CD, tuve mis primeros encuentros con Supertramp, The Cure, The Doors, Rolling Stone, entre otros, era inspiración para escribir en mi cuarto mirando la luna ya que mi cuarto nunca tuvo cortinas, y recuerdo los ventanales inmenso y el brillo de la luna me despertaba, la verdad no recuerdo que pude dormir completo y creo que a partir de ahí vino mi insomnio, en esa ciudad solo tuve 3 amigos que hoy no tengo contacto.

Cuando menos de un año me toco irme a otra ciudad, a otra habitación, esta vez a un hotel, el cuarto era azul y la ventana daba para el parque donde nunca vi jugar a ningún niño, supongo que el hábito de comer siempre en la calle vino de esa época. ya con 17 años para 18 años cursando mi último año de secundaría, donde no había ningún pronostico de pasar, donde el primer lapso tuve 5 raspada, luego en el segundo 8 y la cereza una de arrastre, tome el valor y suspire y le dije a mi papá: Pá sabes que no voy a pasar el año y que voy a raspar, no quiero repetir el año, no quiero estudiar, no soy buena, nunca lo he sido, no soy como mis hermanos, a mi me gusta es trabajar, dame permiso y me pongo a trabajar... Hubo un silencio incomodo, una mirada perdida de mi padre y luego me miro y me dijo: Cathy yo me mato trabajando para que tu y tus hermanos tengan la mejor educación, ¿Cómo me dices eso?, yo no quiero que tu trabajes, yo quiero que tu estudies... Mejor hagamos un trato, intenta pasar todas las materias y si no pasas te pongo a trabajar, pero intenta pasar, ¿Me lo prometes?. Y mi respuesta después de un suspiro: Fue si papá, lo voy a intentar. Hable con el profesor de Matemática y Física que eran mis dos peores materias, en Mat tenía que sacar 17 y en Física 19 y le pedí que me dira clases, que yo nunca entendí esas materias y me costaba un mundo, y no sabía si soy bruta pero la verdad nunca he comprendído el coseno y todas esas variaciones, pero necesitaba intentarlo, la cara de mi profesor fue un poema, la verdad sonrío y me dijo esta bien, te voy a ayudar, tenía clases con el en las mañanas y en la tarde mis clases habituales, todo el tercer lapso me la pase en el colegio.

Mi profesor de Castellano nunca le caí bien, y me tocaba mi materia de arrastre con el, claro nadie entendió como una poeta con 2 premios literarios, como una joven promesa de la literatura haya raspado Castellano de 4to año. Para asombro de muchos, si fuí yo, la verdad no me quiero justificar, pero esos libros lo leí, son profundos, no sabía de mi dislexia y algunas veces las letras se me movían, desaparecían ante mi y hasta me producía sueño, lo que yo entendía no era lo que la profesora entendía o quería en sus respuestas de los examanes, ni recuerdo a la profesora, creo que raspe por inasistencia, pero eso es otro cuento porque si no me voy a desviar. Regresando mi querido profesor de Castellano, yo no comencé las clases a la fecha, llegue dos semanas después de haber comenzando la clase. Mi primera clase fue con el y después de dar la asistencia me miro y me dijo: ¿Catherine su tarea? y le respondí con voz muy clara, no la tengo. su respuesta fue: ¿Catherine y su libro? y mi respuesta fue: no lo tengo, todavía no me lo han comprado. _Y su respuesta fue: Tienes cero uno. y yo le respondí: no hay problema. Todos en el salón hicieron el tipifico gesto de asombro y una compañera mi miró, me sonrió y luego el dijo pasemos a la lectura de la página tal, y me miro de esta manera o así la entendí yo: Literalmente con Odio, y antes que me sacara de clase, esa misma compañera se percato de dicho momento y alzo su mano y le dijo al profesor: yo le presto mi libro. Y así fue mi primer día de clase, en una ciudad nueva con gente desconocida, claro en mis adentros yo me dije: ya raspe esta materia y la de arrastre.

Llegó Julio y las pruebas de final de año, mi prueba con Matemática, lo logré, saque el 17 que necesitaba, el profesor dejo a su mejor estudiante de otra sección a que nos hiciera las pruebas y las corrijas, ella me pregunto: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 17, y ella me dijo: si no te hubieses equivocado aquí hubieras sacado 19, y me puso mi 17, No puedo describir mi emoción cuando vi ese 17 en ese examen, no lo podía creer que lo había logrado, me sorprendí, aunque la verdad no entendía las matemáticas, nunca las entenderé, de echo nunca hemos sido afines.

Ahora bien llego física, 19, la verdad ese día me moría de los nervios, no sabía si iba a pasar, era una nota que jamás saque en todo mis años de secundaría, nunca fui buena estudiante, como me costaba leer, tuve que poner mucha atención en clase y preguntar mucho porque eso era lo que me hacía pasar los examenes, faltar a clase era una tragedia griega en mi, como siempre me desvié, regresando a la prueba de física el día siguiente; el profesor me miro y me dijo suerte y yo le respondí gracias.

Cuando me toca corregir la prueba, otra vez me preguntaron: ¿Cuanto necesitas? y yo le respondí 19, ella me miró seria y antes de resolver el último ejercicio empezó a contar y me dijo: (mi cara era como los ojos de un perrito giordano). ¿Qué hago?, te falto colocar un punto, la ecuación esta bien, en toda la prueba tuviste esos detalles por eso no sacabas completo la nota pero si te descuento esto te da 18,7 y no el 19.. por supuesto mi mirada era plis, plis, no, no, no, me descuentes, el 19 plis, y su respuesta fue: ¿Sabes qué? te pondré el 19 porque fuiste la única que tomo clase y te vi estudiando y te lo ganaste. ¡WOW! yo grite, no pude contener mi alegría y la abrace y le dije Gracias.

Si de verdad me hubiesen entregado esas dos pruebas, hoy en día la tuviera en un marco, pero no me las entregaron.

Lo que me salvó de Castellano fue que el profesor se enfermo y no pudo venir y ese mismo día me toco ambas pruebas, y la coordinadora fue quien las realizó, En mi materia de arrastre necesitaba un 16 y saque 18 y pase.

Por supuesto le dije a mi papá: Pá me gradué, no voy a repetir el año, no voy a reparación, lo logre, y su respuesta fue: Viste hija que si podías pasar, yo confiaba en ti, felicidades.

Cuando mis compañeros de clase me vieron en la graduación, en el acto, todos me dijeron: ¿Cuánto pagaste? y yo le respondía: de verdad no pague, yo estudié. Ese chalequeo me lo tuvieron todo ese momento que estuve ahí, la verdad no duro mucho el acto, yo me sentía muy feliz, y por primera vez sentí y vi que tenía un logro, mi primera meta y la cumplí, a partir de ahí supe que podía llegar lejos cuando me lo proponía, la verdad que cuando voy a cuesta abajo y siento todo en contra, solo me tengo que recordar como pase mi 5to. año de secundaria.

Después de esto no volví a leer mas hasta el 2002 que conocí tierra de nadie, que me junte con muchas personas de letras, y leí por un breve instante, todo lo que me duro ese momento. Volví al mundo de las Artes, galerías, todo un recorrido mágico con todo este mundo.

Mas allá de ir a las ferias de los libros, y comprar algunos autores, mi pequeña biblioteca por circunstancias de la vida tuvo que parar a Valencia a mi casa materna, donde se mezclo con la inmensa biblioteca de mi madre y realmente no me quede con ningún libro, luego empecé a trabajar y buscar un sueño, una dirección, hasta que la pasión llego a mi, y no fue la escritura sino la fotografía. Mis lecturas eran referente a este tema y otra vez de cierta manera pare de leer pero también pare de escribir, y en 5to. año también pare de escribir.

Luego que ha pasado tanto tiempo, la escritura, su musa baja por instantes, por momentos que he escrito aquí en mi blog, pero la lectura si retorno de manera completa, solo espero que no se vaya y me siga acompañando, como esa niña de 16 años que dejo de tener amigos, por los cambios se reservó, que las personas en su vida eran fugaces, porque no se quedo quieta en una ciudad por mucho tiempo y que viajar era el único compañero de vida que tenía.

A pesar que tengo 15 años viviendo en Caracas, este año 2017 regresó de manera simultanea la escritura como la lectura, y debo aprovechar al máximo cuando esta conmigo, me abraza, me impulsa a brotar de mi palabras, es como si dentro de mi hay una explosión de fuegos artificiales que me hace desaparecer cuando tecleo.

Cuando mis escritos van a un cuaderno es porque lo más seguro que sea para un regalo y esos nunca lo verás publicado, no hay duplicados, sólo son para esa persona y ya. Es una mala manía mía.

Amo este momento de mi vida que solo puedo ser yo, desnuda antes las palabras,  y erizada cuando me sumerjo en ellas, y desaparezco cuando las dedico.

Disculpen lo largo de este relato, pero me emocione, hasta la próxima.

La música que me acompañó fue:

Amelie Soundtrack - Yann Tiersen
Arcade Fire - Song on the Beach
Arcade Fire - Photograph

Ahora si, gracias por leerme.
@cathyhaack

viernes, 22 de septiembre de 2017

Una Mirada Sobre Caracas –Parte 3-

Leí recientemente mi escrito sobre Una mirada sobre Caracas, y me asombré, como llegue en septiembre del 2002, con una maleta llena de ilusiones, donde esta ciudad me cautivo tanto, ahora hago una retrospectiva hasta esta fecha, septiembre del 2017 y solo digo ¡WOW!.

Yo llegue a Caracas porque me sentía muy pequeña en Valencia, sentí y todavía siento que no pertenezco allá y mucho menos en otro lado de este hermoso país como Venezuela.

Logre mis metas en el 2014, como buena niña, tenía todo lo que había deseado, pensé que me tomaría más tiempo pero no fue así, en el 2014 tenía mi pareja, mi trabajo estable y propio, mi casa, pero la verdad logre mis metas de cierta edad y dos años antes de llegar al número establecido.

Pero debo confesar que después de ahí, de ese número no había más metas, ni otros sueños que cumplir, de cierta forma sentí que hacía falta algo, me estanque, pero mi intención nunca fue que todo se derrumbara, que el país cayera en el colapso, como estamos ahora, nunca nos imaginamos que podría pasar todo lo que ha pasado.

2016 llega al número soñado y todo se fue por el caño, como si vino un tsunami y arrasó con todos mis sueños, ilusiones y con todo lo que había cumplido y logrado.

Di un paso de fe cuando llego el 2017, me dije dentro de mi misma: no puede ir peor. Pero cada vez ha ido peor, y como a todos no sabemos qué debemos hacer, si tomar la gran decisión de irnos o quedarnos.

Cuando escribí el 22 de agosto del 2011 este relato no me había percatado de cómo vine una ciudad que me toco vivir en la calle a tener mis cosas, hasta ahora que doy méritos a todos mis logros, pero otra vez Caracas me ha puesto a prueba, me está desafiando a que no me rinda, que siga adelante, que reconozca hasta el hecho que con todo el peligro que hay en Caracas logre sobrevivir de dormir en la calle con el frío más terrible que he sentido, una ciudad que me ha visto llorar, reír, pasar hambre, y solo tener un ticket del metro para el resto de la semana, es como decirte en tu cara que puedes con esto que te está pasando.

Debo reconocer que este mes de septiembre del 2017 me he levantando de mi depre, de perder todo, claro tus amigos te dicen que todavía tienes tus cosas, y no me refiero a mis pertenencias, me refiero del sentimiento que te produce de llegar arriba y caer de golpe, porque tal vez de cierta forma debía frenar y la situación me obligo a detenerme, la verdad desde que llegue a Caracas nunca he dejado de trabajar, pagar mis alquileres, y este año por primera vez en tanto tiempo me siento desempleada, es horrible sentir que no tienes para comer, la diferencia del 2002 al 2017 es que en aquella época no tuve conciencia de lo que hacía, solo me abarque a esta ciudad porque la otra me producía mucho dolor y aquí debo agradecer tanto, encontré mi pasión, logre mis sueños y también perdí hasta mi voluntad.

A pesar de lo terrible que debo sonar, sigo sin perder mi fe. Me tuve que replantear, me tuve que reinventar y volver a empezar, no tengo miedo de volver a empezar, la verdad es que paso dos meses sin facturar y luego un mes si y vuelve los otros dos sin hacerlo, es desesperante, no lo niego y aunque no lo crean lo agradezco, porque he tenido que convertirme como un ave fénix sintiéndome como un dragón de fuego.

La buena noticia es que desde el 1 de septiembre del 2017 tengo nuevos sueños, nuevas metas, y mucho más grandes, proyectos, caminos que me gustaría estudiar y aprender, me puse por primera vez una lista de deseos para no olvidarme de todo lo que me he propuesto realizar.

Algunos se están dando, otros deben esperar, y el más grande al parecer se está proyectando para el exterior, la verdad que me siento motivada entre tantas malas noticias que me pasan, la verdad no me es fácil, lo debo confesar, pero decidí soltar lo que no me hace feliz, no apegarme a nada así tenga la necesidad de mantenerlo. Estoy sin nada en este momento, con mucho peso encima, con mi familia realmente molesta conmigo, sin clientes, sin oficina, casi sin casa, sin pareja y llena de deudas, no me toco nada fácil, pero así es mi Caracas, solo sobreviven los que pueden y los mas rudos. (Confieso que a veces me quiero lanzar por una ventana, pero respiro y me digo todo va estar bien y se me pasa).

Yo sigo profundamente enamorada de Caracas, ella me ha visto crecer, y ver como he caído y me he levantado, de cómo sigo adelante, de como me quebraron en todo los sentidos pero mi voluntad sigue intacta, y no puedo estar positiva todos los días, pero no pierdo mi fe, ni mucho menos mi esperanza de seguir luchando.

Soy fuerte y me terquedad es la que me empuja hacia delante, aunque no me entiendan, hoy me dijeron: Dios no te da con lo que no puedes luchar. Y me hizo reflexionar y escribir hoy aquí, nunca he sido víctima o débil, porque no hubiese aguantando tanto tiempo aquí, ni logrado nada de lo que tengo.

Agradezco enormemente a todas las personas que por el largo de los años me ha tocado conocer, a mis amigos, que la mayoría están fuera del país, y me ha tocado conocer en nuevas personas, pero así es como funciona.

Lo que si no ha cambiado del 2002 al 2017 es lo ermitaña que soy, me cuesta mucho abrirme con nuevas personas, no lo aparento,  pero soy muy tímida en el fondo y es algo que con cámara en mano me ha podido quitar, hasta cierto punto, poder acercarme a conversar, me reservo mucho, pero me encanta observar y escuchar conversaciones pero tengo complejo de cura, no repito nada de lo que escucho, ser fotógrafa me ha permitido involucrarme con el mundo real, con las personas, sonreír, no dejar de ser amable, escuchar, observar, ser detallista, atenta, cordial, servicial y sobretodo aprender todo lo que rodea la fotografía, no es sólo tomar fotos, es mucho más que eso, va más allá de tu propio ser y de tu propia naturaleza, no todos podemos ver lo que otros ven, no se puede comparar una foto con otra, no se debería, por más que se le parezca termina siendo única, y es uno de los pocos oficios que sólo lo puedes realizar tu.

Septiembre del 2017 es un mes que Caracas me descubrió nuevamente todo lo que hay dentro de mí, asombrarme, porque hay muchas cosas que todavía permanecían dentro de mí, pensando que la habías perdido, como mi esencia.

Caracas le debo tanto y si me toca irme, ella sabe lo mucho que la amo, y llorare como una niña cuando me toque esa difícil decisión. Hasta ahora no está en mis planes inmediato porque todavía siento que aquí queda mucho por luchar por esta hermosa ciudad y este maravilloso país.

Prometo escribir si me toca dejar mi ciudad, pero por ahora solo pienso en sobrevivir a todo esto que me está sucediendo. Un paso a la vez, se que lo lograré de nuevo.

Y para concluir con respeto al amor, estoy abierta pero esta vez dejare que me busque, mientras tanto sigo enfocada en sobrevivir. 

Gracias por leerme.

jueves, 21 de septiembre de 2017

162

11:35 pm. música The Killers - Shot At The Night, un Malbec, y algunos pensamientos en la distancia con una mirada perdida del Avila en mi ventana..

Sola en sentido literal pero muy acompañada conmigo misma, leyendo mas de lo que pensaba...

2017 es el año donde me ha tocado crecer, aprender, reconocer, agradecer y sobre todo perder...

Y luego estas tu... -sonrío-

(Después de borrar muchas líneas, decidí dejarlo en pocas palabras y menos explicaciones).

12:15 am. y regreso a mi lectura...

-suspiro-

gracias
@cathyhaack




viernes, 8 de septiembre de 2017

161

En este día tan radiante...
donde el cielo índigo es testigo...
el sonido de la naturaleza me revive y el viento me abraza para despedirme de ti.
Un nuevo día comienza...

Gracias
@cathyhaack

martes, 29 de agosto de 2017

160

Empiezo esta nota porque me recuerdo que debo escribir, aunque todavía intento escribir y desahogarme pero no lo hago todo el tiempo, y hoy haciendo arroz me recordé de mi ex y la primera vez que le hice arroz, se que le gustó y me comentó: En mi casa jamás harían el arroz de esa manera. Por lo menos se que le enseñe hacer una segunda forma de hacer el arroz.

No puedo negar que estoy pasando mas tiempo en mi casa, ahora me cocino, para los que me conocen, saben que tengo toda una vida comiendo en la calle, creo conocer cada rincón de la ciudad y me he arriesgado a comer en sitios que mi mente me ha dicho no lo hagas y la verdad no he debido hacerlo en ocasiones.

Tengo casi un mes desde que decidí volver y por supuesto ya al menos estoy aprendiendo a respirar dentro de mi casa, a convivir conmigo misma, la verdad no es fácil, tomarse un tiempo para mi, a pesar de tus deberes, es complicado, no puedes tener tiempo completo pero por lo menos intento en dedicarme mucho tiempo mas que laborar, por el proceso de cambio y aprender a volver estar conmigo, supongo que es necesario, mi mente y cuerpo me lo piden. Ahora estoy en calma, y me siento mas tranquila.

Creo que la última vez que me tome realmente unas vacaciones fue en el 2012, si mi memoria no me falla, me la pasaba en Margarita, esa época casi me mudo para allá, pero aquí en Caracas, en junio me empezó a salir el trabajo.

Aunque no lo crean soy muy maniática para comer, ya que estudie cocina y la ejercí y aprendí todas las cosas que hay dentro de una cocina, pero la verdad entre sin saber a cocinar y en la escuela aprendí hasta hacer un arroz, bueno creo que vi muchas maneras de hacer arroz, hasta que adapte una para mi, y es la que siempre hago, y le confieso que la aprendí con unos cocineros que preparaban la comida de los empleados del Caracas Country Club, y en mi época de pasantías, la verdad cuando me tocaba preparar la comida para ellos, me felicitaban, decían que mi comida era muy sabrosa, y que ojala pudiera cocinarle mas seguido. Realmente no es fácil cocinar para muchas personas, las proporciones son muchos mas grandes pero encontrarle la sazón es lo más complicado, la primera vez que me toco, me impresionó la manera de cómo hacían el arroz, nada que ver como te lo enseñaron, la verdad el arroz se encargaba una persona especifica que me enseño hacerlo pero jamás me tocó hacerlo, pero si me tocaba el complemento y ahí es que podía mostrar la magia.

La otra felicitación que recibí cuando estuve en el CCC, fue de la cocina del hoyo 19, es un bufet, esa vez el chef pidió permiso y me pidieron que le suplantara ya que el menú de ese día era pabellón criollo, (Risa), me dijeron: eso es fácil, lo sabes hacer.

Mi cara era un poema total, la verdad no sabía, sólo sabía lo que veía en la cocina de mi mamá cuando uno era pequeño y entraba a mirar, la verdad que confieso que la tuve que llamar a mi mamá, porque las caraotas de mi mamá siempre han sido muy sabrosa.

Ese día llegue mas temprano, y las puse a cocinar como mi mamá me había indicado todo el día anterior, la verdad, estaba muy nerviosa, hasta que por fin estaban listas y me tocó colocarlas en las bandejas para que el mesonero la llevara y la sirvieran a los comensales.

Para mi sorpresa todo el mundo, literalmente todo el mundo tuvo que ver con las caraotas, recibí muchas felicitaciones de los comensales, y se regó la voz, tanto que todo el mundo tenía su envase y se llevaron, la verdad yo no lo podía creer, ese día estuve con una sonrisa que nadie me la quito, yo ni siquiera pude degustarla  porque no me dejaron, eso fue suficiente para cubrirle un par de veces mas al Chef.

Fue muy linda experiencia en el CCC, las dos veces que estuve ahí, una por supuesto fue mas grata que la otra, pero no negare que en todos los lugares que estuve siempre aprendí algo en cada cocina, tampoco es que tuve tanta trayectoria pero por lo menos se que tengo un talento oculto en la cocina, en algún momento lo sacare a relucir como se debe.

Entre a estudiar cocina porque quería aprender hacer pasta y risotto, aprendí ambas, antes de entrar en el CCC, estuve en otro lugar donde solo me dedique a realizar pasta artesanales, confieso que era un trabajo que me relaja y lo hacia con mucha dedicación pero el lugar cerro, era ver la cocina de mis sueños, el dueño se trajo un chef de Francia solo para que hiciera los croissant, ver todas maquinas de última generación, sencillamente era WOW, en aquel entonces como gano el difunto el sr decidió cerrar e irse, pero me quedo esa bella experiencia y siempre me dije a misma que si algún día tuviera una panadería-restaurant de verdad iba ser como la de el, en ese momento me inspiro en cocinar y seguir aprendiendo, pero no todas las experiencias en la cocina fue tan maravillosa como esa, la verdad mi decisión de irme de la cocina fue por varios factores, y no era que no tuviera el guaramo para estar dentro, sino que mi otra pasión se me despertó dentro del fogón, la verdad que lidiar entre tantos hombres no era lo mío, en ocasiones te bajaban el autoestima, prefieren el que empieza lavando platos antes que a ti, como si fuera tu culpa que pudiste estudiarla, la verdad respeto mucho y admiro las personas que empiezan de abajo, yo empecé de abajo también, pero deberían tener cierto tacto porque a pesar que la persona lo estudia, eso no quiere decir que esta económicamente bien, y en eso me he dado cuenta a largo de mi experiencia en el trabajo.

La verdad es que la cocina fue y es una etapa que algún momento volveré a retomar, solo la deje en pausa, buscando lo que realmente me llama la atención, si me gusta cocinar, pero para comensales, la verdad para mi, es cuando tengo antojo, poco a poco intento no perderme de la rama, intento ver y buscar nuevas tendencias, y he logrado llevar mi lente hacia la cocina, no me despego aunque no estoy involucrada del todo y ser fotógrafa gastronómica ha sido un gran paso.

Ahora si mi arroz esta listo y cenare. Hasta la próxima.
Gracias

@cathyhaack

jueves, 17 de agosto de 2017

159

Si alguna vez sientes que te hace falta mi amor, puedes venir que yo te abrazo de nuevo y compruebes que aún permanece dentro de ti...

Y sí me miras los ojos verás que tu amor aún permanece en mí...

Pero sólo lo debes buscar dentro de ti... aún permanece... porque hasta la caricia del viento en tu rostro o mirar la luna te roba una sonrisa.

Es sólo amor...

Y siempre te amare.

Gracias
@cathyhaack

miércoles, 16 de agosto de 2017

158

Escucho a todo volumen a Brandon Flowers - Still Want You esta vez bebo una Coca Cola.

No sabría decir de donde ha salido esta inspiración o motivación de hacer cosas inesperadas, debe ser porque en mis tantas lecturas hubo una frase que llamo mi atención: Hazle saber a esa persona que la aprecias, hazle un regalo. Rhonda Byrne.

Inmediatamente apareció tu nombre, y mis manos temblaron, algo se despertó dentro de mi, y solo dije: ¿Por qué no?.

La verdad no hay pretensiones, sólo me atreví por la simpleza que la verdad no la había hecho con nadie mas, pensando nadie me ha motivado de hacerlo, aquí confesándome

Por un instante me sentí de manera diferente, es como si hubiese revivido de cierta manera, no es amor de pareja porque ciertamente también creo en las lindas amistades y en el fondo eso representas para mi.

Soy ferviente creyente de 1 Corintios 13:4-7 

4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

A veces creemos que sólo aplica a las parejas, pero también creo que debería aplicarse para la familia, amigos y conocidos.

Leí El Don Supremo de Paulo Coelho, confieso que solo he leído dos libros de él, este y Verónica decide morir pero no he leído el final, me quede en el último capitulo y no lo he terminado de leer.

Que raro desviándome de la idea principal, el punto es que leyendo este libro dice un poco lo que deseo trasmitir aquí.

Sólo debemos sentirnos afortunados porque otra persona nos muestra su cariño sin pedir nada a cambio, si la verdad quieres recibir también tienes que aprender a dar.

Hay que estar abiertos de corazón, mente y alma para tener la dicha de recibir todos los tipos de amor.

Agradezco mucho que este mes de septiembre, me ha pasado muchas cosas maravillosas, entre tantas malas noticias diarias.

Gracias.
@cathyhaack