sábado, 20 de enero de 2018

176

Suspiro, pienso en ti...

¿Qué tal si camino 500 kilómetros para llegar hacia ti?, no hay mas nada en mi vida en este momento, mas lo que siento por ti... Lo que callo... Pero estaría demás decirte...

¿Qué tal si me equivoco y no sientes lo mismo?, sin darme cuenta, no llegue a tu corazón...

Me quedo mirando el Ávila e intento no correr hacia ella, para atravesar el resplandor del sol y me puedas hacer con tus manos, como una creación tuya, donde me convierto una parte de ti, sin tenerme a tu lado.

No estoy sufriendo, solo me desvanezco para liberarme de las palabras que no te puedo decir...

¿Qué tal si te dejo ir?, Créeme mi amor, no me rindo, sólo necesito descansar.

Pero te confieso que estoy enamorada de ti, y no me dejes escapar...

Aunque esta ausencia se convierta en una revelación para el corazón, y estás palabras se llenen de polvo...

Sólo deseo que estuvieras aquí, para no sentirme tan perdida, no lo busque, sólo floreció, pero entre tanto silencio se que no vendrás esta noche.

Y al final del arcoíris te espero... Estaré siempre para ti...

@cathyhaack





jueves, 18 de enero de 2018

¡Carakistan, ciudad sin hambre!



Lunes, en Carakistan, donde vivo, me levanto para irme al trabajo, después de vestirme y salir caminado un par de cuadras para llegar a la estación del metro, ya una vez ahí me dispongo a cruzar la avenida para entrar al centro comercial y entrar un local para desayunar, compro mi empanda con un café y me siento a comer, cabe destacar que el local es abierto y la mesas están a disposición del pasillo principal que da la entrada al centro comercial, la cantidad de transeúntes es enorme, había un cierto silencio en la atmósfera, mientras las personas sentadas en sus mesas comiendo de manera rápida para luego irse.

De pronto se rompe el silencio y el joven el dice al anciano:

Joven: ¡Devuelve la empanada! (Cabe destacar que la manera como lo dijo fue de manera fuerte y con mucha autoridad).
Anciano: Tengo hambre. (Voz muy baja y avergonzado, era el tono de este señor).
Joven: ¡Qué devuelvas la empanada.
Anciano: (repetía sin parar) Tengo hambre.
Joven: ¡Devuelve la otra!.
Anciano: pero mi pana, tengo hambre.
Joven: ¡Qué devuelvas la otra!, Sabes que te estoy cazando, te tengo pillado, no te quiero ver más por aquí.


Hasta que el anciano decidió devolver las dos empanadas y se fue de una vez, a toda esta el anciano le estaba robando la mesa donde estaba un niño de 10 años que estaba pendiente de su mamá, que estaba esperando por las bebidas, claro el niño no estaba vigilando su plato, sino a su mamá, la señora le dio la gracias al joven, y en ese momento empezaron los comentarios y el resto de las personas con cierta indignación, comiendo para irse.

Yo me quede atónica, mi asombro era muy grande, hasta respire o suspire y seguí comiendo, acto seguido veo entrar una persona con aspecto que vive en la calle y se sentó en una mesa donde habían dejado la mitad de la empanada y la mitad de una pepsi y se dispuso a comer, pero en ese mismo instante entro una niña y se acercó a otra mesa y pidió algo y la chica le dio la empanada casi completa, y se sentó en la barra a comérsela, y otra persona le dio su refresco.

Realmente logre terminar de comer porque no había cenado, pero en ese mismo instante se me había quitado las ganas de comer, y me tome mi café y me fui del local, caminando hacia el bus me puse a pensar lo que sucedió y no salí de la impresión hasta que pude concentrarme en el trabajo.

Aunque vayas en el bus, ves como personas buscan que comer casi en cada cuadra, o si no lo ves, puedes observar como toda la basura está dispersa por la acera, ves los niños sucios y sin zapatos, no más de 16 años, caminando y fumando, en grupos, o familias que viven en la calle, si te montas en el metro ves a los niños pidiendo dinero mientras los padres están al final del vagón o esperando en una estación, hasta lo llegan alquilar para pedir, ves como las personas con discapacidad son los que venden golosinas y lo que están enteros están pidiendo.

Logras ver de todo, y es cuando reflexionas, realmente ya no puedes ir a ningún local o centro comercial sin alguien te pida comida o dinero, y no me mal interpreten, suelo brindar comida, mas no doy dinero, pero ya la situación es grave porque realmente aunque quisieras no puedes ayudar a todos. Seamos realistas.

Lo peor es que conozco personas que logran darle un empleo para que salgan de esa situación y al principio es chévere pero luego roban o se aburren porque no están acostumbrado al trabajo sino mas bien que se lo regalen.

La otra contra parte que de cierta manera te hacen sentir mal porque tú estás comiendo y ellos no, es como si tu trabajo es malo porque no estás en la misma situación de ellos y debes compadecerte, por lo menos a mí me gusta trabajar y lo hago con toda pasión pero si deseo salir de mi rutina no puedo, porque cada sitio que salgo, se presenta esta situación, y es algo que nunca se vio, y si lo pides para llevar es peor aún, te piden hasta el gatorade.

Yo confieso que todavía no sé como canalizar esto, de ver esto, me duele, me parte el alma, me hace sentir mal, tanto, que ya no puedes disfrutar una comida, porque tienes hambre o simplemente un mérito de tu esfuerzo, un placer, por eso decidí no salir, y lo que siento es que estoy atrapada en Carakistan como si estuviera en una cárcel donde me permiten moverme del trabajo a la casa y viceversa porque ya no puedes hacer mas nada.

No hay manera de ocultarlo, no escapas de esta situación y tampoco tienes el poder para arreglarlo.

Sólo soy una humana más en Carakistan. (Caracas, Venezuela).

Gracias por leerme.
Hasta la próxima.
Saludos cordiales.

@cathyhaack



martes, 12 de diciembre de 2017

174

Donde todo queda en silencio...
Regresamos a lo extraño...
Sin hablarnos, sin mirarnos, y sin tener presencia..

Es como si no existió...
Regresamos a la indiferencia...
es como si sólo me tocara conocer la coraza que hay en ti...

En recuerdos mis palabras fluyen
Mientras el destino decide nuestros caminos.

Un día después..

Gracias
@cathyhaack







sábado, 25 de noviembre de 2017

173

Ya falta menos para llegar diciembre y sentir que se termina el año...

¡Qué año!

Mucho aprendizaje y reflexión, pero vino el cambio tan esperado, y ahora estoy aquí en este punto, donde las ansias me atacan sin piedad, donde la perspectiva se mantiene, donde lo que pensaba hacer en agosto tuvo que cambiar para tener un nuevo plan.

De cierta forma agradecer que no entre en desesperación y pude esperar a ver que pasaba, sin contar los días de angustias, o el estrés de este mes me enfermo con gripe y migraña...

No termina el año todavía y yo sigo intentando solventar todas mis deudas.

Una vez escuche:

Los sueños se trabajan... se construyen...

Y de cierta forma es mi mantra, todavía siento que las personas que me rodean no ven mi intención de lo que estoy haciendo o a donde me gustaría llegar... y esta bien, no todos logramos ver el mismo camino, sino los resultados.

No negare que existen días tristes, algunos llenos de nostalgia, otros llenos de entusiasmo, y algunos sonrientes, otros donde extraño mi familia, otros donde me gustaría que el tiempo no fuera tan corto, otros donde mis amigos que están en extranjero estuvieran aquí y otros donde mis nuevos amigos nos pudiéramos sentar a compartir mas seguido y no falta los días donde el trabajo no te deja salir de la oficina...

Una vez me dijeron que el sacrificio no lo llamara así, sino esfuerzo.

Realmente no me quejo, sería un error de mi parte hacerlo, simplemente en una madrugada que decido escribir y liberar un poco todo lo que llevo dentro, mas en esta fecha que te entregas tanto, con la diferencia de lo que nos toca vivir, --tiempos difíciles--

En estos días hablaba con una amiga, y ambas nos sentíamos obstinada de todo lo que debemos vivir a diario, de todas las humillaciones que nos obligan a vivir a diario, mas por un grupo de personas que nunca he elegido,  pero es lo que me toca vivir.   --Aprendizaje--


Pero de todas estas cosas, tratar de sobresalir, sobrevivir, seguir siendo humana, regresar a mi raíces, reconocerme de nuevo, y seguir mis principios, mi valores, seguir aprendiendo, avanzando, confieso que te encuentras tú... Que tal vez ni me lees... pero estás... o tal vez si....

Cierta diferencia que tenemos, tiene su atractivo, no somos iguales, ni los gustos, ni los pasatiempos, y mucho menos el oficio, ni se que tan cerca te encuentras de mí...

Pero prefiero dejarte en el lado platónico, efímero de mi existencia, lo confieso, aunque no tengo idea de que es lo mejor, o que debería seguir... de igual forma seguiré caminando y esperar que pasa...

Hay tiempo...

Tal vez la cuestión es que nadie te puede enseñar a vivir y tu no puedes enseñar a nadie hacerlo, todo se debe por el aprendizaje, tienes a tus padres que te guían, como tus maestros, amigos, y con todo lo que te tropiezas en el camino, hasta lo que ves, pero todo eso que nos motiva, es para seguir siendo sensible, es lo que nos conmueve, porque la dirección que tenemos que todo el mundo solo esta pendiente de si mismo.

Es ilógico buscarle una lógica al mundo que vivo, porque no somos robot programados, algo así como el vídeo Pink Floyd Another Brick in The Wall, hago referencia porque es lo primero que me vino a la mente, no se que tan acertado estaba Pink Floyd de lo que no podemos ver o no lo tenemos al alcance... 

Somos humanos debemos creer en algo, inclusive en nuestros ideales eso si llegamos a tenerlos.

Igual en este momento tal vez todo sea un desastre que debemos dejarlo así, para salvarnos de lo que viene.

--Tal vez--

Hoy decidí escribir porque no he parado de trabajar... --un respiro-- Aunque no tenga coherencias mis letras, son mías, salen de mi ser, y mi mente esta cansada para poder expresar todo lo que siento o me gustaría relatar, pero mientras tanto serán pequeños párrafos con ideas breve de lo que pienso mientras escribo.

De igual forma agradecida por leer hasta mis incoherencias.

Hasta la próxima...
Gracias
@cathyhaack






viernes, 3 de noviembre de 2017

172

Lamento vivir en un ciudad hostil donde sólo puedes ver al piso.
Lamento ser cortes y dar los buenos días, buenas noches.
Lamento estar pendiente de las personas que estimo.
Lamento ser una entusiasta.
Lamento apasionarme y emocionarme cuando decido hacer algo.
Lamento poder ayudar y ofrecer mi ayuda cuando no están preparado para recibirla.
Lamento ser una optimista en un país que no te da cabida para nada mas.
Lamento el poder que tengo en dar aunque reciba muy poco, pero sin embargo aunque es importante recibir me llena mas el dar.
Lamento tener palabra y cumplirla a pesar de las circunstancias.
Lamento tener aspiraciones y conocer el poder del logro.
Lamento tener metas y querer cumplir mis sueños.
Lamento devolver un vuelto de mas.
Lamento pedir permiso.
Lamento tener valores.
Lamento ser integra porque aunque la honestidad es importante siento que un ser integro tiene mas significado para mi.
Lamento en ser leal.
Lamento tener un corazón noble que pareciera ser la reercanación de Budda o Ghandi.
Lamento el poder que tengo para amar.
Lamento ser amable hasta con los extraños.
Lamento regalar sonrisa mientras camino.
Lamento abrazar.
Lamento en saber la importancia en conservar amigos mas que coleccionar personas.
Lamento estar para quien me necesite aunque no me vuelva ver.
Lamento que el tiempo sea tan corto en cada día.
Lamento que todavía confie en las personas.
Lamento ser diferente y tener una visión de las cosas un poco inusual al resto.
Lamento reír.
Lamento llorar.
Lamento que me lastimen.
Lamento en tener defectos.
Lamento en ser terca.
Lamento en saber cuando detenerme.
Lamento en tener intuición.
Lamento en ser sensible.
Lamento en ser timida.
Lamento en equivocarme y sobretodo reconocerlo en el momento.
Lamento en pedir disculpa
Lamento en querer una buena comunicación.
Lamento en saber lo que quiero y para donde voy y sobre todo hasta donde quiero llegar.
Lamento en saber mi propósito de vida.
Lamento en saber la importancia del esfuerzo y la constancia en todo lo que hago.
Lamento que se perdonar para no guardar rencor en mi corazón.
Lamento que no me puedo molestar con nadie mas de 10 minutos porque me sale una sonrisa.
Lamento de haber comenzado mi camino desde abajo.
Lamento tener una familia que me apoya y ama como yo lo apoyo y amo con locura.
Lamento que mi familia sea mi base.
Lamento amar la vida.
Lamento en ser muy respetuosa.
Lamento hablar con extraños para darnos cuenta que en el fondo estamos conectados.
Lamento en haber dejado de ser tan individualista y ahora piense en los demás.
Lamento en ser detallista.
Lamento en querer hacer las cosas bien y correctamente como debe ser.
Lamento en creer y conocer el talento que hay de las personas que me rodean.
Lamento en ser agradecida en todo hasta en el país que me dio una vocación.
Lamento en creer.
Lamento en ser noble.
Lamento en ser bondadosa.
Lamento en compartir.
Lamento la importancia de lo que representa cuidar.
Lamento en ser servicial.
Lamento en ser atenta.
Lamento en tener esperanza.
Lamento tener una voz.
Lamento ser la persona que soy hoy en día.

Pero lo que mas lamento es en ser humana.

@cathyhaack





martes, 31 de octubre de 2017

171

Cuando tenía 9 años fantaseaba mucho con tener un hogar, en mi imaginación era como la canción mujer florero  pero cuando llegaron mis 12 años, mi forma de ver esa mujer ideal cambió radicalmente en un sólo instante, y a partir de ese momento siempre dije que deseaba tener 40, era un sueño, y sigue siendo un sueño tener canas, no le temo a la vejez, al contrario me parece maravillosa.

Mis amigos me decían que estaba demente por querer algo así, 40 años, y me puse mis metas, llegaron las ilusiones, los sueños, toda mi vida giro en ese número.

A los 12 me dí cuenta la importancia de una mujer empoderada de 40 años, sentí su lado imponente, como atraía miradas, sentía su trato hacia ellas, eran mi modelo a seguir, me encantaba observarlas, hablarle, aprender de ellas, sus conocimientos, su manera de ver la vida, toda mi vida me buscaba amigas grandes, sólo para poder escuchar sus cuentos, pero para mi edad no estaba permitido, lo lograba con las amigas de mi madre, siempre tan silenciosa escuchaba las conversaciones.

Cuando logre tener 18 con mi cara de 15 años o 13, se reían de mi, y no por mal, sino que le parecía cuchi que yo quisiera entrar en su circulo social, la mayor parte del tiempo no lo lograba, pero cuando lo hacía, se sorprendían mucho, mas de una vez me toco ser la bebe y la adulta del grupo al mismo tiempo, creo que por eso no tengo el hábito de tomar, debía cuidar a mis amigas.

Lo que mas me gustaba de ellas, es que no andaban con rodeo, agradezco lo frontal que eran, -risas-, no puedes ir porque voy a a tirar, y cosas así por el estilo, a mi me tocaba tener un puchero. (Confieso que hoy en día extraño ese tipo de sinceridad tan transparente).

Estar con ellas me hicieron entender muchas cosas tan temprana edad, y una de ellas es el valor del trabajo, crecí con ellas, por eso cuando cumplí mis metas de 40 a los 38 años fue gratificante, pero un año mas tarde me di cuenta que no me había proyectado mas de ahí y eso estaba mal...

Ahora tengo 40, y nunca me he proyectado teniendo 50 o 60 años, pensaba que al tener 40 ya no viviría mas, pero no es así, sigo viva, y la vida sigue, no se si me veo o proyecto eso que yo veía en mis amigas mayores, a veces si creo porque con mis amigas chiquitas le veo esa carita de ilusión que me recuerdan tanto a mi.

No pise una iglesia, para sentirme divorciada del único hombre que realmente ame, no me tuvo paciencia, no me comprendió pero pase muchos años y literalmente una década con ese guayabo, después de el no tuve mas novios, y hoy en día pienso lo mismo, no lo comprendí, ni le tuve paciencia, no lo extraño, ni lo anhelo, me alegra que tenga su vida pero mi vida cambió después que el se fue y aunque he estado con otros chicos mi verdadero amor es el trabajo, mi independencia es lo que me define.

Cuando te dedicas tanto a tu trabajo, la soledad pasa a ser un estilo de vida, aunque compartes con tus amigas y amigos, las aventura van y vienen, nunca he estado en una larga relación, y no es que no lo quiera, solo se que el amor es libre.

Tengo 40 y sigo trabajando para cumplir mis nuevas expectativas, tal vez ande entre las sombras, no me gusta ser pública pero esta época debes hacerlo y ahora entro en las estadísticas de las viejas solterona con mascotas, la verdad y disculpen pero lo pienso y me da mucha risa, en el fondo no es lo mío, siento que me quitara mi independencia pero fue algo así como me voy y para que no te sientas sola, te regalo un gato.

No le temo la soledad, mi trabajo me ha hecho muy solitaria, me encanta la soledad, lo disfruto mucho, pero ahora tengo esta criatura de Dios. Pienso que no hacia falta el regalo.

Sólo se que tengo 40, con nuevos proyectos, con nuevas metas que cumplir en un país que no te deja vivir, nunca imagine que llegaría a tener 40, pero aquí estoy, en mi edad soñada, sin tabúes, o complejos, guerriando y con todos mis tropiezos y caídas, hasta escuchar que no lo lograras, voy con la dirección bien fijada, se lo que deseo y para donde voy, tengo nuevo norte y no me cansaré hasta decir que lo logre, bueno así somos la que tenemos 40 y asi soy yo:

Un ave fénix con temple de dragón de fuego.

un abrazo.
@cathyhaack






sábado, 28 de octubre de 2017

170

Tengo un gatito....

Lo nombre Snow, es blanco con manchas cremas y ojos grises, le hice un instagram @snowcreativo, esto si tienes curiosidad en conocerlo

A penas tengo una semana con él, es muy juguetón, me vive mordiendo, escala sobre mi cuando trabajo, se monta sobre el escritorio, todo lo ve, todo lo quiere oler, y corre para un lado al otro, se duerme, se ha caído, y me mira....

Me saca muchos suspiros, y no negare que me preocupa mi poltrona adorada, nunca he sido de tener mascotas, no me había planteado tener una, por lo maniática que suelo ser con mis cosas y no negare que todavía lo estoy asimilando.

Le tuve que escribir a mi hermana del alma Luli para que me aconsejara ya que no se nada de gatos y ella es una experta en la materia.

No negare que me preocupo por snow, y duerme conmigo.... Y me encanta cuando duerme, se ve cuchi.

Pss si...
tengo un gatito y no se que hacer con él...

hasta la próxima.
abrazo
@cathyhaack